Muchos problemas como ansiedad, depresión, o trastornos de sueño, están asociados con el uso excesivo de las pantallas. Muchos padres, por falta de conocimiento, o porque quizás no reconocen el daño que hace la exposición a las pantallas desde temprana edad, obvian las consecuencias.
Sería bueno que antes de darle una pantalla a tu hijo, o exponerlo a los videojuegos, consideres cómo esto puede afectar en su salud mental, y en su desarrollo en general.
Quizás no hay que ser extremadamente drástico, sino más bien comprender que hay límites que deben cumplirse, pero cuando no se respetan y se excede, entonces sí que comienzan los verdaderos problemas de salud mental en los pequeños.
¿Qué pasa cuando un niño se expone excesivamente a las pantallas?
Hoy en día pocos padres están dejando que los niños se aburran, una vez estos se ponen inquietos, buscan disminuir su intranquilidad condicionándolos a una pantalla. Y es que la exposición constante a dispositivos móviles, ordenadores, tabletas, o consolas, es más común de lo que creemos.
Además, esto aumenta el estrés, la ansiedad, disminuye las habilidades sociales, y afectan notablemente el sueño de los infantes. Este 2025 las cifras han sido alarmantes, pues se cree que los adolescentes pueden pasar hasta más de 6 horas frente a pantallas, lo que aumenta síntomas depresivos.
El uso excesivo de pantallas empeora el estado de ánimo de los pequeños, y su comportamiento, incluso genera un círculo vicioso en los padres, quienes buscan evadir cualquier comportamiento, dando una pantalla para calmarlo. Estímulos superficiales, que afectan mucho el cerebro de los pequeños infantes.
El uso excesivo de las pantallas impide:
- El juego libre y el movimiento físico.
- La conexión familiar.
- Actividades creativas, y capacidad de aburrirse.
Todo esto es necesario para el crecimiento emocional de un niño.
El peligro de los videojuegos en niños y adolescentes
Este es otro tema que los padres ignoran, o que quizás no le dan el valor necesario. Los videojuegos son como espacios interactivos que además generan recompensan en los infantes, lo cual puede generar mucha dependencia y riesgos.
El Gaming desorden (trastorno por juego digital) hace que el niño o adolescente pierda el control sobre el tiempo. Incluso, lo prioriza por encima de otras actividades importantes.
Algunas consecuencias de esto pueden ser el aislamiento social, los conflictos en casa, actitudes agresivas, y poco interés por otro tipo de actividades. Además de eso, sabemos que el rendimiento físico y otras actividades también pueden verse perjudicadas.
¿Cómo ayudar a disminuir el uso de pantallas en casa?
Quizás la opción no sea eliminarlas de forma radical, a menos que veas peligro en tu hijo. Lo más sensato puede ser ir regulando su uso. Puedes apoyarte en lo siguiente:
- Hacer un plan familiar, donde las horas de pantallas estén reflejadas.
- Tomar espacio para compartir, sin ningún uso de pantallas.
- Evitar el uso de televisores o consolas en la habitación.
- Realizar otro tipo de actividades al aire libre.
Además de eso, busca siempre ser el ejemplo. No excedas tu tampoco el uso de las pantallas.

